TEMA
3 - Los sistemas de comunicación científica y técnica
En
el tema anterior vimos como la comunicación científica se transmitía para
llegar a la sociedad pero, ¿qué hay de la comunicación dentro de la propia
comunidad científica? La comunicación interna en la ciencia supone un requisito
fundamental para la expansión de la misma. Denominamos comunicación interna a,
por ejemplo, el networking, éste es
entendido como una red que se establece para la comunicación y el aprendizaje
de los otros, en este caso, los científicos pueden coger datos o basarse en
teorías ya hechas para poder desarrollar las suyas propias. Esto supone un gran
avance dentro de la comunicación científica, a nivel interno, en comparación a
lo que se hacía antaño, o bien se comunicaban por vía postal, o bien mediante
congresos. Esto
acaba repercutiendo en el beneficio de la ciencia ya que la comunicación
interna actúa ahora como un control de calidad, dado que las investigaciones
están sujetas al escrutinio y control de otros colegas científicos.
¿Qué
opina la sociedad de todo esto? Es de saber que el conocimiento científico es
de confianza para el común de las gentes, esto se debe a que su mensaje pasa
controles de calidad antes de ser publicado y convertido en un mensaje público
el cual sea de libre acceso para los no-científicos. Claro está que siempre se
esconden pelusas debajo de la alfombra, es decir, que pueden aparecer fraudes
científicos como el caso Sokal, cuando los controles se pasan por alto o,
realmente, no han estado sujeto a revisión pueden aparecer este tipo de farsas
científicas. Aunque el caso Sokal sea un hecho “medio aislado”, si es verdad
que este sistema tiene grandes fallas, como por ejemplo, la presión que se
ejerce sobre la obtención de resultados. Ya sea por una cuestión de presión del
Estado en un sentido positivo, necesitamos una cura para el ébola, o bien en un
sentido negativo, que no se cuente nada acerca de las últimas investigaciones
acerca de la cura del cáncer.
Debemos
destacar también, el carácter competitivo que tiene la ciencia actual además,
del hecho que sea dependiente del Estado ya que, hoy por hoy, las
investigaciones o, mejor dicho, las buenas investigaciones, requieren millones
de euros y años de trabajo. Si uno no entra dentro del grupo de esos
afortunados tiene que venderse y es por ello que el
marketing en la ciencia está vigente en todo momento. Esto
hace que se salten controles internos y que se haga peor ciencia de la que se
debiera hacer dado que hay una “prisa” por parte del científico por publicar,
por vender y por hacerse con un puesto. La “prisa” del científico hace que haya
una falta de revisionismo en sus teorías.
Esto
nos hace preguntarnos, ¿es realmente el conocimiento científico tan objetivo
como se cree? Si pensamos en que carecen de retórica y se centran en hechos y
metodología la respuesta es no. Como afirma Popper, todo conocimiento es
falsable, aunque le hayamos dado tanta relevancia al conocimiento científico
sigue siendo producido por humanos, quiero decir con esto, el conocimiento
científico no supone la verdad universal, esta cuestión se ha ido desarrollando
y se ha llegado a la conclusión que la ciencia puede aportar algunos datos y
visiones de la realidad pero, no quiere decir que se muevan mediante universales.
Centrándonos en Latour, él dice que debemos ver la contextualización y la
descontextualización en los procesos científicos ya que este tipo de
información se centra en los dos procesos anteriormente nombrados. Por la
descontextualización debemos atender a las condiciones en las que se obtuvo
la información y del propio proceso de descubrimiento, eliminar todos los
datos no relevantes y los que no se puedan generalizar.
Práctica 3: Analiza un texto científico
Aquí dejo el análisis
completo en formato PDF ya que desconozco de otro medio por el cual evidenciar mi
trabajo: https://drive.google.com/open?id=19A_48ZUFzVAyAKkp-woWxeCW23OpSKmX
-Encabezado: Organización
de Estados Iberoamericanos para Educación, Ciencia y Cultura
-Título: Cambiando la práctica docente en la enseñanza de las ciencias a través de
CTS(1)
-Nombre del
autor: José Antonio Acevedo Díaz (2)
-Resumen:
La orientación educativa CTS facilita las
innovaciones en los curricula de ciencia y tecnología en todos
los niveles de enseñanza, de acuerdo con las nuevas finalidades para la
educación científica y tecnológica que son precisas en el siglo XXI. Ahora bien,
su implantación real y efectiva pasa necesariamente por modificar la práctica
docente desde dos puntos de vista complementarios: el papel del profesor y las
estrategias de enseñanza-aprendizaje.
-Introducción:
¿Qué es CTS en el ámbito
educativo? Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS) es al mismo tiempo un campo de
estudio e investigación y, sobre todo, una propuesta educativa innovadora de
carácter general (Acevedo, 1997; Vázquez, 1999). Desde la primera perspectiva
trata de comprender mejor la ciencia y la tecnología en su contexto social;
aborda, pues, las relaciones mutuas entre los desarrollos científicos y
tecnológicos y los procesos sociales. Como propuesta educativa general
constituye un nuevo planteamiento radical del curriculum en
todos los niveles de enseñanza, con la principal finalidad de dar una formación
en conocimientos y, especialmente, en valores que favorezca la participación
ciudadana responsable y democrática en la evaluación y el control de las implicaciones
sociales de la ciencia y la tecnología (Waks, 1996b).
Así pues, en el ámbito
educativo, la educación CTS es una innovación destinada a promover una extensa
alfabetización científica y tecnológica (science and technology literacy),
de manera que se capacite a todas las personas (science and technology for
all) para poder tomar decisiones responsables en cuestiones controvertidas
relacionadas con la calidad de las condiciones de vida -entendida ésta en un
sentido amplio- en una sociedad cada vez más impregnada de ciencia y tecnología
(Manassero, Vázquez y Acevedo, 2001).
¿Qué debe entenderse
aquí por alfabetización científica y tecnológica? Bajo esta expresión pueden
perseguirse diversos objetivos, que van desde aquellos más centrados en los
conocimientos hasta los que hacen mayor hincapié en los aspectos actitudinales
y axiológicos (valores y normas). Así pues, una enseñanza con orientación CTS
puede destinarse a:
·
Incrementar la comprensión de los
conocimientos científicos y tecnológicos, así como sus relaciones y
diferencias, con el propósito de atraer más alumnado hacia las actividades
profesionales relacionadas con la ciencia y la tecnología.
·
Potenciar los valores propios de la
ciencia y la tecnología para poder entender mejor lo que éstas pueden aportar a
la sociedad, prestando también especial atención a los aspectos éticos
necesarios para su uso más responsable.
Desarrollar las capacidades de los
estudiantes para hacer posible una mayor comprensión de los impactos sociales
de la ciencia y, sobre todo, de la tecnología, permitiendo así su participación
efectiva como ciudadanos en la sociedad civil. Este punto de vista es, sin
duda, el que tiene mayor interés en una educación obligatoria y democrática
para todas las personas.
-Desarrollo:
¿Por qué CTS en la educación? Como consecuencia
del enorme trecho que hay entre los documentos de planificación de la enseñanza
y la gestión de la misma en el aula, las metas que se formulan en los proyectos
curriculares no predicen necesariamente posteriores actuaciones en clase.
Muchos profesores, que son conscientes de los objetivos deseables, no saben
luego cómo llevarlos a la práctica y continúan enseñando de la misma manera que
siempre. Por ejemplo, el profesorado de ciencias ha expresado muchas veces su
preocupación por desarrollar en el alumnado actitudes más positivas hacia la
ciencia (Solbes, 1990) y porque sean capaces de identificar y resolver
problemas más reales, aplicando en su entorno cotidiano los conocimientos
científicos que se abordan en el aula. Sin embargo, por diversos motivos
-algunos relacionados con una formación inadecuada- no son muchos los
profesores que realmente reflejan estas buenas intenciones en el desarrollo de
su enseñanza habitual (Solbes y Vilches, 1995; también Vilches, 1993). La
orientación CTS de la enseñanza de las ciencias intenta aportar soluciones a
estos problemas.
En efecto, la
perspectiva CTS permite ir más allá del mero conocimiento académico de la
ciencia y la tecnología, preocupándose por los problemas sociales relacionados
con lo científico y lo tecnológico, favoreciendo la construcción de actitudes,
valores y normas de conducta en relación con estas cuestiones y atendiendo a la
formación del alumnado para tomar decisiones con fundamento y actuar
responsablemente -individual y colectivamente- en la sociedad civil (para más
información sobre estos aspectos pueden consultarse, entre otros, Acevedo,
1995, 1996, 1997; Manassero, Vázquez y Acevedo, 2001; Vázquez, 1997; Waks,
1990a,b, 1992, 1996a,b). Al mismo tiempo, la orientación CTS en la enseñanza de
las ciencias puede contribuir mejor a la adquisición de las capacidades
generales formuladas para la Educación Secundaria Obligatoria, así como
facilitar también la consecución de los objetivos generales propios del área de
Ciencias de la Naturaleza en esa etapa de la educación obligatoria.
El papel del profesor en la
educación CTS
Gran parte de los
éxitos, y también de los fracasos, de los estudiantes suelen estar relacionados
con el clima que se genera en el aula. Los profesores que deseen dar una
orientación CTS a su enseñanza no sólo tienen que comunicar a sus alumnos los
objetivos que se pretenden alcanzar, sino que han de esforzarse personalmente
por lograrlos y predicar con el ejemplo. El profesorado deberá promover también
la comunicación en el aula, una mayor actividad -que no "activismo"-
por parte de los alumnos y hasta una cierta autonomía para ellos. Penick (1993)
lo ha subrayado con rotundidad cuando señala que, si se quiere potenciar la libertad
intelectual, estimular el pensamiento crítico, la creatividad y la comunicación
entre los alumnos, tomando como referente lo que se considera necesario y
deseable en las finalidades educativas del Proyecto de Centro, es necesario un
tipo de profesor que tenga claro cuál debe ser el clima del aula más adecuado
para la educación CTS, una sólida formación para definirlo y defenderlo, y la
capacidad para crearlo, lo que supone más cooperación entre el profesorado y el
alumnado para reforzar su autoestima.
Partiendo de diversos
estudios de investigación sobre el profesorado que trabaja en el marco de una
enseñanza CTS, Penick (1993) ha identificado y generalizado un conjunto de
funciones básicas para caracterizar su papel en este tipo de enseñanza, las cuales
se han reelaborado y resumido en el cuadro.
Cuadro 1
Algunas funciones características del profesorado que pone en práctica la educación CTS.
Algunas funciones características del profesorado que pone en práctica la educación CTS.
1. Dedican tiempo suficiente a planificar los procesos de
enseñanza-aprendizaje y la programación de aula, así como a la evaluación de
la enseñanza practicada para mejorarla.
|
2. Son flexibles con el curriculum y la propia
programación.
|
3. Proporcionan un "clima" afectivamente acogedor e
intelectualmente estimulante, destinado a promover la interacción y la
comunicación comprensiva en el aula.
|
4. Tienen altas expectativas sobre sí mismos y sus alumnos, siendo
capaces de animar, apoyar y potenciar las iniciativas de éstos.
|
5. Indagan activamente, mostrándose deseosos de aprender nuevas ideas,
habilidades y acciones, incluyendo tanto las que provienen de la
psicopedagogía como de la actualidad científica y tecnológica y del ámbito
social. También son capaces de aprender con sus compañeros y con sus alumnos.
|
6. Provocan que surjan preguntas y temas de interés en el aula. Siempre
piden fundamentos o pruebas que sostengan las ideas que se proponen.
|
7. Potencian la aplicación de los conocimientos al mundo real. Dan tiempo
para discutir y evaluar estas aplicaciones.
|
8. Hacen que los alumnos vean la utilidad de la ciencia y la tecnología y
les dan confianza en su propia capacidad para utilizarlas con éxito. No
ocultan, sin embargo, las limitaciones de éstas para resolver los complejos
problemas sociales.
|
9. No contemplan las paredes del aula como una frontera, ya que creen que
el aprendizaje debe transcenderla. Llevan a clase personas y recursos diversos.
Educan para la vida y para vivir.
|
Puede advertirse que la
mayoría de estas funciones no son exclusivas de este enfoque, pero el
movimiento educativo CTS las ha recogido conjuntamente como imprescindibles
para lograr una enseñanza de calidad destinada a proporcionar el éxito de los
estudiantes en sus aprendizajes.
Estrategias de enseñanza-aprendizaje
en la educación CTS
Para romper con la
monotonía del aula, contribuyendo así a motivar más a los estudiantes en sus
aprendizajes, en la educación CTS suele utilizarse una gran diversidad de estrategias
y técnicas de enseñanza. Aunque, como hace notar Membiela (1995), ninguna es
exclusiva de la enseñanza con orientación CTS, la variedad metodológica de las
clases CTS es mayor que en otros casos (Hofstein, Aikenhead y Riquarts, 1988).
Estas técnicas y
estrategias van más allá de lo que se suele hacer habitualmente en la enseñanza
de las ciencias: conferencias del profesor (lecciones
magistrales),demostraciones experimentales (experiencias de
cátedra), sesiones de preguntas (más a los alumnos que de los
alumnos, y raras veces entre los alumnos), resolución de problemas de
papel y lápiz (frecuentemente ejercicios poco problemáticos para el
profesor) y trabajos prácticos en el laboratorio (generalmente
concebidos como comprobaciones experimentales siguiendo una receta). No vamos a
debatir aquí sobre la eficacia de estas técnicas metodológicas en la enseñanza
de las ciencias (para una crítica a las mismas, elaborada con coherencia desde
una particular visión constructivista del aprendizaje, puede consultarse Gil,
Carrascosa, Furió y Martínez-Torregrosa, 1991).
En la educación CTS se
utilizan actividades que suponen una gran implicación personal para el alumnado
y que sirven para desarrollar programas de enseñanza y elaborar proyectos
curriculares en los que se presta más atención a centros de interés de los
estudiantes que a otros puntos de vista más academicistas. A partir de
problemas de interés social de la ciencia y la tecnología, que incluyen tanto
sus posibles efectos beneficiosos como los riesgos potenciales, la enseñanza
CTS supone utilizar, entre otras, las estrategias de enseñanza-aprendizaje que
se muestran en el cuadro 2 y han sido señaladas, entre otros, por Acevedo
(1996), Membiela (1995) y San Valero (1995).
Cuadro 2
Estrategias de enseñanza-aprendizaje que se usan en la enseñanza CTS
Estrategias de enseñanza-aprendizaje que se usan en la enseñanza CTS
1. Resolución de problemas abiertos incluyendo la toma razonada y
democrática de decisiones.
|
2. Elaboración de proyectos en pequeños grupos cooperativos.
|
3. Realización de trabajos prácticos de campo.
|
4. Juegos de simulación y de "roles" (role-playing).
|
5. Participación en foros y debates.
|
6. Presencia de especialistas en el aula, que pueden ser padres y madres
de la comunidad educativa.
|
7. Visitas a fábricas y empresas, exposiciones y museos
científico-técnicos, complejos de interés científico y tecnológico, parques
tecnológicos, etc.
|
8. Breves períodos de formación en empresas y centros de trabajo.
|
9. Implicación y actuación civil activa en la comunidad.
|
Muestras concretas del
uso de estas técnicas pueden encontrarse en los proyectos y materiales
curriculares para la enseñanza de las ciencias desde una perspectiva CTS. Así,
en el Proyecto APQUA (Medir, 1995) las actividades de trabajo
plantean, además de experimentos de bajo coste, preguntas abiertas para el
debate y situaciones simuladas como, por ejemplo, una asamblea pública para la
evaluación social de tecnologías (métodos de limpieza), en relación con
un problema significativo (la contaminación de las aguas subterráneas) y
atendiendo a diversos factores de decisión (seguridad, rapidez, coste,
transporte e impacto en el medio). Otro ejemplo puede ser el Proyecto
Biología Humana para la Enseñanza Secundaria (13-14), de la Universidad de
Stanford (California, EE.UU.), que se centra en la resolución de problemas de
las ciencias biológicas y sociales importantes para el alumnado de esas edades,
tanto desde una óptica personal como social (Acevedo, 1991); el análisis de
situaciones problemáticas, la realización de experimentos, las discusiones
razonadas y la toma de decisiones son elementos destacados en el desarrollo de
su programa de actividades.
Además de las
estrategias señaladas, el Proyecto Ciencia a través de Europa (Science
Across Europe) introduce una interesante novedad metodológica: la
comunicación y el intercambio de información sobre temas CTS entre colegios
europeos, poniendo así de manifiesto las diferentes tradiciones nacionales
frente a una cultura europea común (Parejo 1995). Por ejemplo, en la unidad
temática Lluvia ácida sobre Europa se estudia el problema en
diversos países europeos comparando diferentes puntos de vista. Así mismo, la
unidad Energía renovable en Europa considera las fuentes y el
uso de energías renovables a pequeña y gran escala. Esta peculiaridad del
proyecto permite pasar de los problemas locales del entorno próximo a los
globales y comunes para todos los europeos, combinando a la vez la diversidad y
unidad de los impactos sociales de la ciencia y la tecnología.
Aunque estimulantes, a
veces estas técnicas pueden resultar muy exigentes para el profesorado, que
tendrá que cambiar su papel de actuación en el aula dedicándose más a la
organización de la misma, distribuir el tiempo disponible y los recursos y,
sobre todo, ocuparse del clima del aula, de acuerdo con lo que se ha indicado.
-Conclusiones:
En otro artículo
(Acevedo, 1997) nos ocupábamos del significado de la educación CTS en la
enseñanza secundaria y de las diversas opciones posibles para introducirla en
los curricula de ciencias. En esta ocasión nos hemos centrado
en destacar cómo una enseñanza con orientación CTS puede ayudar a modificar
la praxis docente desde dos puntos de vista complementarios:
el papel del profesor y las estrategias de enseñanza-aprendizaje.
Si allí se reclamaba la
incorporación de la formación de actitudes de responsabilidad personal y social
en la educación científica y tecnológica, aquí se subraya también la
importancia de la gestión ambiental del clima del aula, tanto en lo afectivo
como en lo metodológico, y la extensión de los aprendizajes más allá de ella
con el fin de lograr así una enseñanza de mayor calidad y mejores actitudes
hacia el aprendizaje de la ciencia y la tecnología.
-Referencias
bibliográficas:
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En A. Alonso, I. Ayestarán y N. Ursúa (Eds.): Para comprender Ciencia,
Tecnología y Sociedad, pp. 35-47. Estella: EVD.
-Notas del autor:
(1) Ésta es una versión
corregida y actualizada con nuevas referencias bibliográficas de la publicada
originalmente con el mismo título en la revista Borrador, 13, pp.
26-30, (1996), en la actualidad fuera de edición. El autor agradece las
facilidades recibidas para poder hacer uso libre de los contenidos del
artículo.
(2) Inspección de
Educación. Consejería de Educación de la Junta de Andalucía. Delegación
Provincial de Huelva. E-mail: ja_acevedo@airtel.net

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