TEMA
2 - La comunicación social de la ciencia.
Como en todos
los modelos de comunicación existe: Un emisor, un receptor o auditorio, el
mensaje y el medio por donde se mueve el propio mensaje. Además, en este modelo
de comunicación añadimos el objeto de transparencia y lo que rodea al mensaje.
Se pueden diferenciar tres tipos de modelo de comunicación de la ciencia:
- Modelo
unidireccional o de déficit de conocimiento:
El fin de éste no es otro que el de alfabetizar científicamente a la
población. La alfabetización contribuye no solo a los profesionales
científicos los cuales pueden dejar en buenas manos sus puestos sino que,
la sociedad se ve repercutida de una manera positiva dado que se pierde el
miedo hacia las nuevas tecnologías. Este modelo se basa en la
unidireccionalidad, es decir, el científico el cual supone la autoridad,
emite un mensaje a la sociedad sin tener en cuenta la opinión del
receptor, es por esto que el modelo es unidireccional. En caso que no se
entienda el mensaje la culpa recae sobre la población debido a su
ignorancia y no por la complicación del mismo.
- Modelo bidireccional, de diálogo o de
construcción: En este modelo se establece un “toma y daca”, es decir, se
establece un intercambio de información entre emisor y receptor. Se atiende
a la información que pueda aportar la sociedad y también al discurso que
da la autoridad científica. Ya conocemos el discurso científico, pero ¿qué
puede aportar un individuo corriente a una teoría científica? Las
pretensiones que se tienen no son técnico/teóricas sino basadas en la
experiencia. El modelo bidireccional se pueden comprender mejor cuando
hablamos de un estudio social y no de una cuestión de física gravitacional.
Si hablamos de remodelar el sistema educativo no solo tenemos que atender
a la autoridad que esté creando dicho sistema sino también a los relatos
de los docentes y las pasiones de los alumnos.
- Modelo multidireccional o de coconstrucción social:
Este modelo y el anterior se diferencian en el grado de participación de
la ciudadanía. Mientras que en el modelo bidireccinal lo que se requería
de la población era información, este modelo va más allá y se pide a la
población que colabore activamente en el desarrollo científico al lado de
los científicos. Podemos decir por tanto que el conocimiento se coproduce
entre científicos y los individuos.
Hemos comentado
los tipos de comunicación científica que existen pero, ¿en qué consiste? La
comunicación científica es conocida por el uso de diversos medios para producir
una respuesta o cambio de alguna clase. Éstos, se basan en la conciencia o
sensibilización, diversión, interés, opiniones y comprensión. La comunidad
científica usa de medios como lo verbal, la prensa, la televisión, el internet,
etc., para producir una respuesta en el destinatario. El principal objetivo de
la comunicación de la ciencia es la creación de cultura científica. Este
concepto se remite al grado de sensibilización, al interés con algunos temas, y
a la capacitación, es decir, el hecho que se puedan hacer cosas de carácter
científico-técnico de mano de los ciudadanos.
Debemos añadir
que la concepción tradicional está cambiando cada vez más, los modelos se
vuelven más heterogéneos en vez de lineales. Lo que Latour propone es una
diferenciación crucial, los actores humanos y los factores no-humanos. Esto lo
podemos encontrar incluso en las propias instituciones científicas ya que son
híbridas, quiero decir con esto, tienen un componente abstracto pero, a su vez,
están compuestas por humanos. Pasamos del modelo jerárquico, que es el
tradicional, al modelo en red, propuesto por Bruno Latour.
Pasamos a una
parte práctica bajo la guía del propio filósofo. El ejercicio que propone
Latour es buscar en un mensaje el dictum
y la modalización. Todo esto, teniendo en cuenta el framing, es decir, el
contexto de interpretación en el que se inserta una interpretación. Si yo
quiero comunicar algo, tengo que realizar un encuadre en la comunicación que
estoy dando, quiero decir con esto, cómo
se presenta una información que aparentemente es objetiva.
En resumidas
cuentas, el ditum es la información
estrictamente contenida en el mensaje. En este caso, va a ser la información
científica o técnica estrictamente contenida. La modalización, sin embargo, es
el qué se dice de esa información, cómo se presenta, en qué contexto.
Prática
2: Analiza un enunciado
En este
ejercicio deberemos analizar una noticia a nuestro gusto y señalar cuál es el
dictum y cuál la modalización. Aquí dejo el enlace de la noticia (https://elpais.com/elpais/2017/12/22/ciencia/1513958490_360730.html) y me propongo
a comenzar con el análisis.
La mentira de la fórmula matemática para ganar el Gordo
de la lotería
Una administración de
Murcia asegura que ha repartido el primer premio gracias a un algoritmo

“¿Para qué vas a andar
buscando números por diferentes administraciones por si te traen la suerte? En
nuestra administración te aseguramos que vamos a dar cinco premios en la
Lotería de Navidad. Por eso te recomendamos que no busques más porque la suerte
está aquí, en nuestra administración. ¡Somos los únicos que te aseguramos que
vamos a dar cinco premios!”, anunciaba el 28 de septiembre la administración de lotería Perolo, en
San Pedro del Pinatar (Murcia). Hoy han repartido el Gordo —el número 71198—,
el segundo y dos quintos. En total, cuatro premios.
La administración afirma
que existe una “fórmula matemática” con la que sus “expertos calculan que un número tenga
mayor probabilidad de ser premiado”. Según el discurso de Miguel Ángel Zapata,
gerente de Perolo, descartan los números que ya han sido premiados en otros
años y las terminaciones del sorteo anterior, porque supuestamente tendrían
menos probabilidades de aparecer de nuevo en la boca del bombo.
“La única forma de aumentar la
probabilidad de que te toque la lotería es comprar más números", zanja el
matemático David Ríos
El investigador David Ríos, del Instituto de Ciencias Matemáticas
(ICMAT), sonríe al leer la propaganda de la administración. ¿Existe una fórmula
matemática para aumentar la probabilidad de ganar el Gordo? “No, que un número
salga un año no hace menos probable que salga el siguiente”, zanja.
Ríos dirige la Cátedra
Permanente en Análisis de Riesgos Adversarios, creada en Madrid con 1,1
millones de euros del fondo para la investigación de AXA, uno de los mayores
grupos aseguradores del mundo. Ríos sabe de lo que habla, pero ni siquiera hace
falta. Cualquier persona con sentido común sabe que si tiras un dado que no
esté trucado existe la misma probabilidad de que salga un 1 que un 3 o un 6. En
el sorteo de la lotería de navidad de 2018, la probabilidad de que el Gordo sea
de nuevo el número 71198 será la misma que este año: una entre 100.000, o sea
0,00001. Y lo mismo ocurrirá en 2019 o en cualquier otro año.
“Hemos querido mejorar la
fórmula para resolver la cuestión de que hay terminaciones que han salido más
veces que otras y para ello hemos aplicado el principio de estadística de la
distribución binomial de probabilidad, y sigue sin salirnos el número 13, que
es el que coincide con la terminación del Gordo del año pasado”, aseveraba la
administración el 18 de agosto.
Es un absoluto
sinsentido, aclara Ríos.
“La única forma de aumentar la probabilidad de que te toque la lotería es
comprar más números, que es lo que está ocurriendo con esta publicidad. Es lo
mismo que ocurre en La Bruixa d'Or o en Doña Manolita”, explica Ríos. Estas dos
administraciones de Lotería, líderes en la venta de décimos en España, también
han vuelto a repartir este año el Gordo. Es la lógica del famoso chiste: se
está rifando una torta y tienes todas las papeletas.
Podemos ver que
lo resaltado en amarillo corresponde al dictum
de la noticia mientras que, lo rojo, señala la modalización de la misma. En
este artículo podemos ver dos posiciones enfrentadas, por un lado, nos encontramos
con Miguel Ángel Zapata, gerente de la administración pública, el cual defiende
haber “encontrado” una fórmula que asegura números con mayor probabilidad de
caer en los sorteos la lotería. Por el otro lado, nos encontramos con David
Ríos, matemático e investigador, que desmiente todo lo que afirma el gerente.
Podemos sacar en claro que la verdad es una y, por ello, uno de los dos debe
estar equivocado. En este caso, los expertos, entre ellos el propio David Ríos,
apuntan que no puede haber un algoritmo o una fórmula para predecir el número
premiado ni si quiera tener seguridad qué números tienen mayor probabilidad ya
que, no la existe, se basa en el azar. Sin tener que recurrir a investigaciones
farragosas sabemos mediante la lógica lo que dice nuestro matemático, la única
manera de aumentar la probabilidad es comprando más boletos.
-X-
Hagamos una pequeña recapitulación. La
comunicación científica tiene que ver con el público, cómo los ve y los
comprende. En muchas polémicas el público no entiende o no comparte. La ciencia
moderna que empieza a partir del siglo XIX supone un problema ya que todo se
matematiza y se cuantifica, la ciencia se mete cada vez más en los
laboratorios, se va aislando el experto del auditorio además, en aquella época,
la sociedad española tampoco contribuía mucho que digamos debido a que la mayor
parte de españoles eran analfabetos.
Existen
varios modelos de comunicación de la ciencia, uno es el modelo clásico o
tradicional (de conocimiento) que se trata de la alfabetización el cual es
unidireccional. El otro modelo es bidireccional (entre expertos y público) y, por último, existe uno multidireccional,
éste es participativo y se centra en el diálogo además, actúa en red y se basa
en la co-construcción.
El
modelo de déficit (tradicional) se concentra en que el público, la gente, no
sabe ciencia ni tecnología, estos estudios comenzaron con la ciencia y ahora si
se ve la tecnología, los ciudadanos tienen un déficit de conocimiento
científico y tecnológico. ¿Por qué necesitamos que la gente sepa más ciencia?
Primero porque tiene que formar profesionales cualificados para que innoven y
segundo para que la gente acepte esos inventos. Se suponía que la aceptación o
el rechazo de la ciencia en una sociedad tenían que ver con los niveles de
alfabetización científica y tecnológica.
En torno al grado de participación, existen diferentes modelos:
- Modelo tradicional: Es unidireccional, el experto comunica a la gente la información tecnológica/científica la cual es recibida de manera pasiva.
- Modelo tecnocrático: Modelo de los expertos o mediante la autoridad pública. Los expertos dicen una cosa y las autoridad públicas tienen la última palabra para ver si se lleva a cabo o no. El modelo tecnocrático de la toma de decisiones lleva a las autoridades públicas las recomendaciones de los expertos y es el parlamento (por ejemplo) quien dice si subir el precio del azúcar, prohibirlo, hacer campañas en contra de, etc.
- Modelo pragmático de la comunicación y la compresión o modelo participativo de la toma de decisiones: Se presenta de manera alternativa. Este piensa que el modelo unidireccional da una versión muy simplificada y distorsionada de la comunicación. No existe un único público sino que es algo más particular en función de los intereses de los diferentes públicos. La comprensión de un mensaje se construye, la mejor forma de comprender un mensaje es participando en la misma construcción. El conocimiento se forja codo con codo, expertos y sociedad.


No hay comentarios:
Publicar un comentario